¡Hola hidromieleros! Hoy os vamos a hablar de los animales que acompañaban a Odín y los cuales él cuidaba tanto como ellos a si mismo.

Primero hablaremos de su famoso caballo Sleipnir, un majestuoso caballo de color gris y runas en los dientes y del que lo más destacable en su físico eran sus 8 patas las cuales simbolizan los vientos que soplan desde los diferentes puntos cardinales. Slepinir era capaz de cabalgar tanto por tierra como por aire y acompañó a Odín a lugares tan insólitos como el propio Hel. Pero si hay algo curioso en Sleipnir es su genealogía, pues es hijo del dios Loki y el famoso caballo Svaðilfari, toda una proeza por parte de Loki desde luego y seguramente que otro día os contemos esa historia.

Tenemos también entre estos animales a dos personajes bastante curiosos que se llamaban Hugin (pensamiento) y Munin (memoria) los cuales eran dos cuervos que cada día informaban de todo cuanto veían a Odín, algo así como el FBI de Asgard. Todos los días alzaban el vuelo y recorrían el mundo para luego informar a Odín de todo lo que sucedía. Es habitual encontrar el cuervo asociado a ciertos dioses relacionados con la guerra o la muerte, ya que estos se alimentan de cadáveres y Odín desde luego se solía relacionar con ciertos ritos asociados a ambas cosas.

Por último, y no menos importante, sus dos lobos Geri y Freki, dos nombres que significan “voraz” o también “codicioso” y la verdad que no vivían mal, siempre se sientan junto al trono de Odín y él mismo se encarga de que se alimenten de la carne que le sirven al propio Dios, mientras que Odín prefiere alimentarse sólo de hidromiel.

Desde luego que los animales tenían un lugar destacado en estos mitos y cuidarles como se merecen es algo que ya se transmitía en estas historias. Por tanto, desde aquí os decimos que tratéis bien a vuestros animales que Odín lo sabe todo y a lo mejor os lleváis una hostia.

SKÖL!