¡Hola hidromieleros! Estamos en pascua y aunque este año nos han tocado unas fiestas pasadas por agua que no decaigan nuestras ganas de pasarlas tomando un hidromiel con nuestros seres queridos y para que tengáis algo molón que contarles os vamos a hablar sobre el origen pagano de esta festividad.

Todo se remonta a una antigua tradición germana que el cristianismo frente la imposibilidad de poder desarraigarla del pueblo acabó por incorporarla, ya sabéis eso de si no puedes con tu enemigo únete a él. Aunque es posible que esta creencia de que el cristianismo absorbió tal festividad es errónea, hoy en día sabemos que algunas zonas cristianas celebraban el Paschal y no pudieron tener influencia de las tradiciones germanas, pero sí que es posible que este hecho facilitara la unión de las dos festividades para acabar desembocando en la pascua que actualmente conocemos.

Se dice que la tradición germana era dirigida a la diosa Eostre, una diosea relacionada con la primavera y la luz y es durante el equinoccio de la primavera, momento en que el frío invierno nos deja para traer otra vez la vida al campo y todas esas florecitas tan bonitas que podéis encontrar por ahí.

No es de extrañar que la primavera se relacione con la fertilidad si podemos apreciar en la naturaleza esa especie de renacimiento y por tanto que el conejo sea quien represente este carácter de fertilidad, todos sabemos que fama tienen esos entrañables animalitos. Y junto con el conejo la tradición de esconder los huevos pintados artesanalmente por los niños.

Pero bueno, nosotros os deseamos que paséis unas felices pascuas ya seáis paganos, cristianos o ateos, que al fin y al cabo los que mejor lo van a pasar son los conejitos. Y ya sabéis algo nuevo para poder contar con vuestros colegas cuando estéis tomando un buen hidromiel estos días.

¡Sköl!